El Sitio de Antonio Naval Mas

El jardin de Lastanosa en Huesca

Lunes 25 de octubre de 2010 por Antonio Naval

El trabajo fue publicado en el "Boletin del Museo Camon Aznar", núm. 102, (Zaragoza, 2008) pp 413-451, ilus. El estudio fue elaborado con ocasion del IV centenario (2007-2008) del nacimiento de Lastanosa. Hubo una publicación previa, y una conferencia internacional. Se trató del Jardín de Lastanosa, pero sin aportaciones destacadas.

[En el 2011 han sido publicadas las ponencias de la Conferencia Internacional del 2007, bajo el título "El Inquiridor de Maravillas". Las relacionadas con el Jardin, aunque modifican las aportaciones leídas, se mantienen en los tópicos y no incorporan las novedades en la investigación]

LOS DIBUJOS DEL JARDÍN DE LASTANOSA, EN HUESCA (SIGLO XVII)

Antonio NAVAL MAS

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Panoramica estanque

Importancia del legado gráfico y descriptivo de los jardines de Lastanosa

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Planta
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Alzado
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Pocos son los jardines históricos españoles de los que se conserva información gráfica. Uno de ellos es el jardín o jardines de Vincencio Juan de Lastanosa. Estuvieron junto a su casa de Huesca en el siglo XVII. De estos jardines afortunadamente han llegado a nosotros una planta general y dos dibujos de parcelación en un manuscrito denominado Genealogía. Estos son llamados “vista primera” y “vista segunda”. Aquella está a escala en varas aragonesas, y estos incluyen información de alzados abatidos. Estos dibujos no incluyen escala pero se acomodan o coinciden con el proyecto o planta de todo el jardín. A todo esto hay que añadir una importante “zinografía y montea“, alzado en definitiva, de la casa de Lastanosa, vista desde la fachada, tras la cual deja entrever en perspectiva caballera otra parte del jardín. Un quinto dibujo es el detalle del templete que fue construido en el centro del estanque.

Los cinco dibujos son complementarios en un proyecto único, y coinciden o se encajan en el plano de conjunto. Con todo este extraordinario material se puede localizar con toda precisión el emplazamiento de los célebres jardines y las ubicaciones sectoriales de las parcelas. A esto hay que añadir que la información minuciosa que aportan estos dibujos de detalle permite reconstruir con precisión algunos de sus rincones.

Estos dibujos han llegado a nosotros incluidos en un tomo rehecho en agosto de 1788, con la intención de conservar el material documental de la familia Lastanosa. En esa ocasión fueron añadidos otros papeles reencuadernando el volumen. Vincencio Juan fue quien en 1651 hizo la compilación original. En ella fueron incluidos los dibujos en cuestión, y, otros sumamente interesantes relacionados con la capilla de esta familia en la catedral. El tomo se identifica como Genealogía, y está en la Biblioteca Nacional de Madrid con la signatura Mss. 22.609.

Esta recopilación busca para el conjunto de los documentos una presentación unificada. Para ello cada folio fue cajeado de acuerdo con patrón constante mediante un enmarque de 19 por 31 centímetros para el contenido de cada folio. Los cuadernillos que incluyen los folios de los dibujos de los jardines y algunos de la capilla, también fueron sometidos a la presentación unificada del conjunto mediante el cajeado de las mismas dimensiones. Al ser este cajeado inferior a las dimensiones de los dibujos que son de nuestro interés, algunos lo sobrepasan. Con toda probabilidad si los folios de los dibujos no son los más antiguos están entre ellos. Lo que es incuestionable es que hubo en la presentación una intencionada búsqueda de unificación. Es lo que induce a pensar que si la primera recopilación se ha datado en 1651, estos dibujos del jardín y casa no son posteriores. Esta precisión es importante para sacar las conclusiones.

Junto a la extraordinaria información gráfica que ofrecen estos dibujos contamos también con una descripción firmada por el cronista Francisco Andrés de Uztarroz [1] . Este conocido historiador, muy relacionado con la familia de Lastanosa, sin duda vio los Jardines. Cotejar su descripción y los dibujos de los jardines incluidos en la recopilación lleva a interesantes conclusiones. Andrés de Uztarroz murió en 1653. El año anterior certificó ser cierto lo que se contenía en la recopilación datada en 1651, referente a los antecedentes de la familia Lastanosa.

Hay otro relato de los jardines, que en realidad no encaja con lo reproducido en los dibujos y con el testimonio de Uztarroz. Está datado en 1639 y se atribuye al propio Juan Vincencio que sería quien la dictó [2] . Esta minuciosa descripción que incluye unos croquis, puestos una y otros en relación con los dibujos de la Genealogía, no hay coincidencia y resulta inexacta y exagerada, comparada con la descripción de Uztarroz, que coincide con las “vistas”. Da la impresión de que la descripción de 1639 es un deseo al borde de la fantasía. Por esta dificultad para compaginarla se ha propuesto ser una falsificación, con aseveración preferentemente fundada en la suposición [3]. Aun pudiendo ser el manuscrito conservado una copia posterior de un escrito de aquel año, 1629, no es necesario formular la hipótesis de la falsificación si se tiene en cuenta la abundante literatura exageradamente encomiástica de la época que buscaba para cualquier ciudad y muchas personas unos precedentes memorables y destacarlas por unos rasgos sobresalientes, que les encumbraran, al margen de que fueran ciertos o no.

Con toda probabilidad en el año de 1639 podía existir algo de los jardines que se describen, como sería la compartimentación del sector de los jardines situados al mediodía de la “calle mayor”, según terminología del manuscrito y croquis. Pero es imposible compaginar la geometrización de los croquis que acompañan a esta descripción con los de las “vistas”. No coinciden otros aspectos como, por ejemplo, la situación del embarcadero. El manuscrito de 1639 llega a ofrecer constataciones desconcertantes, como es la dificultad para coordinar entre si los croquis incluidos en él. Se puede pensar que Juan Vicencio formuló un deseo grandilocuente cuya viabilidad no había sopesado bien. Incluso se debe pensar que hizo llegar este deseo escrito de su huerta-jardín a quien diseñó los jardines quien parece que lo tuvo en cuenta, por lo menos en algunos aspectos, introduciendo variaciones importantes con respecto a ese deseo. Estos jardines, por lo menos en parte, estaban hechos, aunque no terminados, cuando escribió Uztarroz a mediados del XVII. Lo que este cronista describió coincide con los dibujos de la Genealogía aunque no describió todo lo que en ellos hay, con toda probabilidad porque todavía no estaba hecho o quizá, porque nunca se llegó a hacer. Es decir los dibujos o “vistas” son más completos respecto a una idea de conjunto que la descripción de Uztarroz quien solo debió hablar de lo que vio. Su información, no obstante, coincide con los dibujos, debiendo pensarse que lo que no dice es porque en ese momento no se había hecho.

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Segunda vista
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El valor informativo de los dibujos

Estos jardines fueron hechos a partir de la propuesta del arquitecto jardinero que hizo los dibujos, quien en líneas generales recogió los supuestos deseos de Vincencio Juan formulados en la descripción de 1639, reformulándolos de acuerdo con sus conocimientos de jardinería italiana.

El primero de los dibujos es una planta general [4] (fig. -). Está levantado a escala en varas que se incluye en el plano [5]. Esta importante información permite localizar con exactitud el histórico jardín, y encajarlo en el lugar exacto donde estuvo.

Este plano, que es de todo el terreno que había detrás de la casa, incluye la planta de ésta y la ubicación del laberinto y estanque y parterres con la disposición y proporciones que coinciden con los estudios o dibujos de detalle, llamados “vistas” [6] Figs - y -) . Estas vistas están hechas con la intencionalidad de plasmar una idea precisa y de detalle, por lo que están dibujados a una escala mayor, que no incluye en estos dibujos. Con estos dibujos hay que poner en relación un cuarto dibujo, que también aparece en la Genealogía, con la fachada de la casa vista desde el Coso. Es titulado ”Zinografía y montea” [7] (fig -), y es de un extraordinario valor para recomponer el aspecto de la casa vista desde el Coso [8] . Incluye una parte de los jardines situados tras ella, siendo útil para completar la reconstrucción de los jardines. No es continuación exacta de la “primera vista” [9], la más amplia de las dos vistas, pero con toda seguridad son dos dibujos complementarios que permiten deducir que entre ambos no hubo un elemento importante del que no tengamos noticia [10] .

El conjunto de todos estos dibujos muestran el aspecto de la franja situada al norte de todo el jardín. Esta franja viene a coincidir con el ancho de lo que fue la fachada de la casa. Tras esta casa aparece en el dibujo de la “Zinografia” [11] la plazuela que describe Uztarroz, y el espacio destinado a los jardineros, Esta plazuela y este espacio no fueron proyectados o dibujados en las “vistas”. A continuación, hacia poniente, se alineaban con geometrización de jardín italiano los parterres, presuntamente de flores. Estos parterres estaban interrumpidos por un camino que daba acceso al camino de la Fuente del Angel, con el que conectaba perpendicularmente. Después continuaban los parterres, hasta llegar a la plaza del embarcadero, tal como aparece en el dibujo llamado “vista primera” [12]

Según la “vista primera” junto al embarcadero se había

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Primera vista
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pensado construir un reloj solar. De este reloj no habla Uztarroz. Constatación que debe tenerse en cuenta. El embarcadero y el laberinto aparecen en las dos vistas. Ambas incluyen alzados coincidentes en los detalles. En los dibujos aparecen cuatro esculturas al borde del estanque. Uztarroz habla de las dos que el vió colocadas, dando la sensación de que coinciden en el tema de cada una de ellas. Las esculturas enumeradas en la descripción de 1639 no coinciden ni en el número ni en el tema con lo que dice Uztarroz. Se verá después.

En su centro había una construcción a manera de templete, que se denomina “escollo”.

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Escollo
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Es un elemento curioso y un tanto extraño, que queda minuciosamente desarrollado en otro de los dibujos, el quinto [