Nuestros retablos, se caracterizan por estar formados con varias, quizá muchas, tablas cada una de las cuales contiene información como explicación y desarrollo del tema principal o titular del retablo. En otros países la concepción del retablo era diferente. En Italia en una sola tabla o lienzo el titular puede estar acompañado de varios santos , no necesariamente coetáneos del titular. Esta modalidad se conoce como «sacra conversazione» por ofrecer la sensación de que forman un grupo interactivo. En los Países Bajos se generalizaron los trípticos que suele formar un mismo tema desde distintos puntos de vista.
[Conferencia en Espacio Castillo de Montearagón de Fundación Ibercaja (25 de abril de 2012]
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En otro tiempos entendían mejor los temas porque estaban mejor informados. Y esto era porque desempeñaban un papel catequético y moralizante que los mayores enseñaban a conocer a los más pequeños.
En nuestro país se podría decir que seguían un modelo expositivo similar a los comics con sus numerosas viñetas. Este sistema era el que difundía historias, cuentos, chismes y leyendas por narradores que iban por los pueblos con desplegables conocidos como «aleluyas»
Por supuesto se estableció unos códigos comunes para identificar los diferentes santos.
A veces los temas están muy recargados de símbolos, sobre todo cuando la tabla estaba destinada a alguien con más formación y cultura. Esto es lo que sucede con la tabla aragonesa de San Agustín que está en Chicago.
Hay otra lectura muy útil para nosotro cuando desentrañamos un cuadro fijándonos en el ambiente que reflejan, en los utensilios, en las anécdotas, en los detalles… Podemos descubrir formas de construir de otros tiempos, el pastoreo, el interior de alguna habitaciones… Son también muy interesante la información sobre vistas de ciudades aunque no siempre estén personalizadas.
Una percepción especial es la que ofrecen los temas de martirio y la antología de tormentos llevados a cabo. Detrás de estas historias hay preferencias no al margen del sadismo y masoquismo, de la perversión y la crueldad.
