La universidad establecida en Huesca por Pedro IV en 1354, fue la única de Aragón hasta abrir la de Zaragoza en 1542. Fue relevante hasta reconocerla equiparada con las mas destacadas de España. En ella se graduaron escolares que después fueron relevantes personalidades en todos los campos. Condicionó la vida de la ciudad, por la actividad académica consecuencia de los numerosos conventos que se establecieron en ella en función tanto por los profesores que la asistían como por los alumnos que en ella estudiaron, de forma que fue una ciudad preferentemente conventual

