LA CASA DE COMEDIAS DE HUESCA
Antonio NAVAL MAS
En la ciudad de Huesca, como en otras ciudades, las representaciones teatrales ocuparon su lugar en el devenir diario de los oscenses, incluso en algunas épocas con relevancia. Para ello dispusieron de un local específico, por lo menos desde el siglo XVI. Según Arco Garay que estudió el tema de las representaciones teatrales en la ciudad, las hubo dentro de la Catedral y en su plaza, particularmente con ocasión de la Fiesta del Corpus Christi. Sobresaliente es su información según la cual, con ocasión de la Nochebuena y fiesta de los Santos Inocentes había representaciones dialogadas con intervención de los miembros del Cabildo. Da noticias de la representación de Nochebuena de 1581. Los llamados villancicos eran coplas, a veces con carácter satírico de las que reproduce uno de 1761 en que es satirizado el Alcalde [1].
Con respecto a otras celebraciones, se sabe que hubo justas literarias en la Plaza Mayor, la de la Alquibla, al menos en 1662[2]. Arco Garay habla de otro certamen literario en la Catedral, el año 1650, en el que participaron varias poetisas de Huesca que menciona, y entre las que estaba doña Ana Francisca Abarca de Bolea. Antes, con ocasión de la venida de las reliquias de San Orencio hubo comedias o farsas alegóricas en la plaza de la Catedral en el año 1609. Recientemente el profesor Pablo Cuevas actualizó el tema en relación con las actividades de la Universidad [3]
El Coso, que en el siglo XVII solo llegaba hasta la actual calle de Padre Huesca, fue lugar de espectáculos de exhibición y entretenimiento como las Justas caballerescas, a imitación de las de la Edad Media, que tuvieron lugar en esta calle, la más principal de Huesca[4]. Otro lugar de espectáculos fue el Campo del Toro que estuvo en lo que hoy es barrio de las Tenerías. En esta ocasión lo que nos interesa es el lugar donde tenían representaciones teatrales, genéricamente denominadas comedias. De allí que este lugar sea la Casa de las Comedias o Teatro de Comedias. En Zaragoza además se conoció como Casa de las Farsas, y en otros lugares Corral de Comedias. Más tarde tomaron el nombre de Coliseo. Bajo la denominación de “comedias” se comprendía, comedias de enredo, de capa y espada, de carácter, pastoriles, trágicas, históricas y legendarias, incluso los autos sacramentales.
La ciudad de Huesca tuvo una Casa de Comedias, o Teatro de Comedias que no se retrotraería a la segunda mitad o finales del siglo XVI. Así debe deducirse de un testimonio de 1622. En ese año el escultor de Huesca José Garro se propuso rehacerlo para que “personas acomodadas, tanto hombres como mujeres, pueden estar allí con decencia”. Esa presunta indisposición que ofrecía el local para representaciones puede ser la razón de la celebración de comedias en otros puntos del paisaje urbano, particularmente en la plaza de la Catedral. Parece que este corral al que se refiere el escultor era espacio diferente al que ocuparía el del siglo XVII, sin que haya pistas para saber en qué lugar de la ciudad estaba. El nuevo teatro lo realizaría en el corral de su casa.
En el primer intento, la propuesta de José Garro, aunque parece que estaba apadrinada por el Prior de Jurados, no fue aprobada por el Concejo por falta de un voto. Garro se ofrecía a hacerlo en seis meses. Justo un año después, en 28 de diciembre de 1623, el prior de Jurados volvió a presentar el mismo proyecto, en esa fecha insistía en que estaba en estado deplorable , al decir “Que parece tiene mucha dificultad por ser tan recibidas en todo el mundo, por ser indiferentes sus efectos” Añadía que había quien se había ofrecido a hacerlo gratis. El proyecto del escultor salió adelante a partir de agosto del año siguiente, 1624[5].
El 28 de diciembre de 1625, firmaron la concordia el Concejo y escultor José Garro. En esta fecha pedía al Ayuntamiento 100 libras para terminar las obras “y para que VS cuando vaya a las comedias esté con la autoridad que se requiere, que en esto ser hará muy singular merced y por la parte que el Santo Hospital ha de recibir se hará muy gran servicio a Dios”.
Con toda probabilidad esta Casa de Comedias se acomodaría a la estructura de los corrales de Comedias de otros lugares de España. Básicamente consistían en un patio cerrado y descubierto rodeado de galerías desde donde las familias más destacadas contemplaban los espectáculos, mientras que el común de las gentes se colocaban en lo que hoy se denomina patio de butacas si eran hombres y las mujeres en las galería de lo alto. A veces se conocía como la cazuela. En no pocas ocasiones si querían estar sentados tenían que llevarse la silla. “Yten un corral con sus bancos con buena orden para que todos vean, y corredor es uno para hombres otro para mujeres con las correspondientes camarillas [palcos], de las cuales una será la que escogieran los dichos S.S. Justicia Prior, y jurados de la dicha ciudad…” sin que nadie la pueda pedir. Al dueño constructor promotor se le permitió que se reservara una “y sobre todo esto un corredor con sus celosías muy claras para las mujeres”.
Esto de las celosías es curioso. Recuerda que en las iglesias, a partir del modelo jesuítico también las tienen, por ejemplo las de la Compañía y Santo Domingo de Huesca. Eran para ver y no ser vistos. De las noticias llegadas a nosotros no se vuelve a hablar de esta peculiaridad, posiblemente se cayeron si no las habían quitado.
En el Corral de Huesca el piso primero tenía diez palcos, el segundo trece, todos de capacidad irregular. En lo más alto había galería corrida en tres de sus cuatro lados. El escenario era pequeño y estaba sobre un tablado adelantado hasta el interior de la platea. Al tiempo del derribo de esta Casa de las Comedias de Huesca, todavía conservaba el telón que cubría el escenario, que tenía pintado una alegoría a las musas en el Parnaso. La iluminación era mediante candiles en los que no se había puesto ningún cuidado para que fueran iguales, por lo que había de todos los tamaños[6] . Por la información que dio Manjarrés de la Casa de Comedias de Huesca se deduce que esta de Huesca tenía bancos aunque sin respaldo. La información probablemente se la dio Valentín Carderera [7].
La capitulación firmada entre el Consejo y el escultor contenía otros requisitos como que hubiera un vestuario para los actuantes y “lugar de representación con todos los aparejos de Apariciones que en el de Zaragoza hai en la mesma casa”. Además de las mencionadas celosías para la galería de las mujeres.
En esta capitulación se llega a estipular lo que podría cobrar el promotor que sería “18 dineros sea grande o pequeño”. De ellos quince serían para los actores y tres para el dueño. Los que tenían palco o camarilla tenían un incremento de 4 sueldos de plata para el dueño. El Justicia, Prior y Jurados no pagarían nada. Como contraprestación el Concejo no permitirían la construcción de otra casa semejante. Todo lo cual no impedía las representación que los personas más particulares quisieren hacer en sus casas lo cual harían a su costa.
Se le concedió lo que solicitaba con la condición de que no hubiera ninguna camarilla (palco) de propiedad particular, sino que fueran todas de alquiler excepto la del Ayuntamiento[8].
El coste de la Casa de Comedias quedó estipulado en 6000 sueldos que adelantaría la ciudad. El dueño tendría que contrapagar 300 de pensión cada año durante 16 años. Al final Garro devolvería los 6000, a no ser que lo hubiera hecho con antelación en cantidades fraccionadas. Si antes de 16 años Garro no quisiera seguir con el teatro y lo demoliera tendría que devolver el adelanto aún sin haber pasado los 16 años
Garro lo construiría a la manera como estaba hecha la Casa de Comedias de Zaragoza. El de esta ciudad fue construida hacia 1590, y estaba vinculado al Hospital de Nuestra Señora de Gracia. Se acomodaba a otros corrales de comedias, conocidos hoy en día como son los de Almagro y Alcalá de Henares[9]. Del Corral de Huesca sacaría beneficio el Hospital de Huesca como se dice en la capitulación. El escultor José Garro era conocido en Huesca. De él hay noticia de haber hecho varias obras tanto de tallado como de acondicionamiento de retablos. El dato es más que curioso pues, a pesar de ser un escultor conocido, o era ambicioso o no tenía suficientes encargos. De la información dada por Arco Garay según la cual en 1623 hubo una oferta para hacer gratis el Corral de Huesca debe deducirse que, al menos por entonces, sería rentable.
Tal como solía hacerse en edificios de función semejante, José Garro y su mujer arrendaron camarillas o aposentos, hoy diríamos palcos, a las familias más calificadas de Huesca como eran las de los Oña, Lastanosa, Aguirre, Gastón, Salinas etc. Además de la camarilla que ocupaban los jurados de la ciudad[10].
Todos los que dejaron noticias de este teatro repiten que al exterior no debía ofrecer ningún distintivo específico confundiéndose con el de cualquier otra casa. En este caso sería un poco más grande. El teatro sería acomodado en el patio o corral de la casa. Por otras informaciones posteriores se sabe que era una sala cuadrada que en uno de sus laterales tenía un escenario pequeño que, tal como afirmó Madoz, era mezquino. Añade que destacaba hasta el medio de la platea un tablado a donde los actores salían a representar, como si lo hicieran en medio de una plaza pública. Los restantes muros tenían pequeños aposentos o camarillas, a manera de palcos, con su antepecho de balconcillo, habiendo dos filas y una galería superior[11].
Actividad
Estos lugares de representación escénica fueron muy frecuentados por los alumnos de la Universidad. Probablemente no todas las representaciones estaban sometidas a libretos previos. Una de las modalidades teatrales era conocida como “Comedia del Arte”, con un trasfondo de crítica social y bastante improvisación al margen del libreto-base, en la que salían mejor parados los mejores actores. Quizá en relación con esta modalidad es como hay que entender en Huesca las noticias de las algaradas que hicieron los estudiantes hasta el extremo de que Dr. D. Josef Barrabés maestrescuela de la Universidad, fijó en ella un curioso edicto que entre otras cosas decía. “Decimos y mandamos a los dichos estudiantes nuestros súbditos no asistan a las representaciones de comedias en pena de excomunión mayor, para que estén recogidos en sus aposentos y que no rasguen, borren ni quiten este nuestro edicto reservando a Nos o nuestros superiores tan solo la absolución de los que incurrieren en dichas censuras y penas”[12]. El testimonio es enjundioso y en pocas líneas ofrece muy variada información.
José Antonio Martínez Bara, publicó un breve pero interesante trabajo que incluye enjundiosos documentos que ayudan a entender el trasfondo y la actividad de la Casa de Comedias de Huesca. En dos ocasiones el Obispo de Huesca Pedro Asensio Gregorio y Antillón (1686-1707) intentó controlar las representaciones restringiéndolas. En 1701 se dirigió a Felipe V alarmado porque los Jurados de la ciudad quisieran trae representaciones de comedias para las vacaciones de Navidad, diversión que él consideraba perjudicial a los estudiantes, pidiendo consecuentemente que no permitiera estas representaciones. Entonces los estudiantes no se iban a sus casas paternas con ocasión de esas fiestas. Entre las causas que aduce una de ellas dice “porque el ejercicio de estudio, que requiere retiro y aplicación, no se compone con la soltura que licenciosamente ofrece la comedia con aquella provocación que, por mala, raras veces es resistida de inconsiderado ardor de los pocos años”.
Otra razón que aduce es que ”los comediantes hacen las representaciones tan tarde, que salen muy de noche y, con la máscara de la obscuridad, se cometen muchos excesos, de que se originan pendencias, con otros daños muy considerables …” Añade como razón que en Salamanca y Alcalá no se permiten comedias en tiempos de curso “ni en esta Universidad se han permitido en muchos años”, pidiendo lo mismo para la de Huesca.
El 31 de enero de 1702 resolvió el Rey a favor del Obispo, diciendo que fuera del curso escolar había suficiente tiempo para esos entretenimientos. Huesca no tenía comedias en las vacaciones de Navidad. El prior y jurados en el mes de febrero siguiente se dirigieron al Rey diciendo “que por ser esta ciudad de corta población, no es fácil tener semejante divertimento en otro tiempo que en el Curso… “, y añaden que “no solo no son nocivas las comedias en dicho tiempo, sino de mucho provecho y utilidad para impedir otras diversiones menos decentes y más perjudiciales a la juventud y a la Universidad”. Al final el rey dictaminó que estuvieran concluidas al atardecer[13].
A finales del el XVIII, en Zaragoza habían hecho otro corral que se incendió. Como testimonio del incidente queda una pintura que se atribuye a Goya. En Huesca continuaba el mismo, aunque estaría más deteriorado después de 150 años. Así lo percibió Pedro Blecua que dejó constancia de ello diciendo que “El Coliseo o Casa de Comedias, que es de un particular de la misma ciudad, apenas merece este nombre, por su corta capacidad y mala disposición, siendo rara la ocasión en que se proporciona hacer uso”. A juzgar por la pintura del incendio de la de Zaragoza la fachada de la de Huesca no tenía nada que ver.[14]
Su corta frase es suficientemente elocuente poniendo de manifiesto que su actividad había decaído a finales del siglo XVIII. Habría que saber si esa decadencia era consecuencia de la de la Universidad. En cualquier caso, era o había sido un lugar de atractivo para los estudiantes de la universidad. Merecería la pena el intento de recomponer la actividad teatral de este escenario rastreando en las representaciones que tuvieron lugar a lo largo de su historia[15].
Desde el testimonio de Blecua, y quizá coincidiendo con la decadencia en que había caído la Universidad la casa de Comedias de Huesca entró en una etapa de languidez y poca actividad, incluso diversificando su utilidad[16].
De poco después al testimonio de Blecua hay noticias de un incidente que siendo anecdótico y circunstancial a su vez conlleva información de cómo funcionaba el llamado Coliseo de Huesca y la sociedad. Inmaculada Cuchi reprodujo unos documentos de 1800 y 1805. En la Casa de Comedias había habido un espectáculo menor, mera diversión según la calificación del documento, que consistió en el baile de dos enanos. En esa ocasión un diputado del mismo Ayuntamiento José Pérez, infanzón fue a contemplarlo desde el palco que tenía reservado el Concejo, y se encontró con que estaba ocupado por señoras. Por no sonrojarlas, tal como dijo en la reclamación, no les dijo nada pero denunció el hecho al Corregidor o Alcalde Mayor, alegando derechos a favor de los regidores desde la construcción del teatro, y recordando que ni siquiera podían ir las señoras acompañando al los regidores. El Corregidor contestó que no era para tanto, porque era una mera diversión el del baile de los enanos que no se había podido realizar en otro lugar, y que en esa ocasión hubo dos señores regidores que estuvieron con las señoras sin ningún reparo. Una de las señoras presentes era la del Corregidor[17].
De unos años después, cuando en España habían sucedido acontecimientos importantes y ente ellos la proclamación de la Constitución de 1812, Arco Garay describe otro incidente en noviembre de 1820, en tiempos de las ferias de San Andrés. Con el entusiasmo de la constitución que se había aprobado se pensó en poner en escena unas “piezas constitucionales”. La compañía aumentó el precio y los estudiantes boicotearon la representación con pancartas y manifestaciones. Los cómicos acabaron rebajando la entrada. En una de las representaciones los milicianos que mantenían el orden pensaron que entre los asistentes había un alumno que llevaba un arma debajo de la capa. En realidad era un palo y detuvieron al estudiante. Eh hecho fue causa de un tumulto. El dia de San Andrés “acordaron ir al teatro formados, el día 29, y obligaron ruidosamente a la bailarina, la Garona, a danzar cuanto quisieron, bajo conjura de apedrearla si no accedía, y al Ayuntamiento si no la obligaba, a cuyo efecto se habían cargado de piedras en el rio Isuela. El espectáculo terminó con cantos patrióticos y vivas a la Constitución y al sagrado código”[18].
Añadidos
Este edificio estaba entre las calles actual de Heredia, antigua de Predicadores y plaza de Santo Domingo, pues en la capitulación se dice que limita con tres calles públicas. Lo cierto es que resulta un poco difícil sacar conclusiones. La acuarela de Félix Lafuente, de 1887, reproduce dos casas en el frente del Coso. El Corral estaba detrás. Por lo que sabemos la entrada estaba por la plaza de Santo Domingo, según dice casas Abad, a la derecha mirando la iglesia.
La construcción dedicada a Comedias pervivió a lo largo del siglo XIX, acentuado su deterioro que tuvo que incrementarse a partir del momento en que se construyó el Teatro Principal en el lugar donde había sido desamortizados los Agustinos recoletos, actual plaza de la Inmaculada. Madoz dejó constancia de ambos lugares : “… uno viejo y otro nuevo: el primero de propiedad particular sit. En la plaza de Sto Domingo, de mal aspecto en su exterior, es ant. en su interior y de figura cuadrada, formando ángulo recto con dos hileras de palcos y una galería alta que corre por sus tres lados: el escenario pequeño y mezquino, destaca hasta el medio de la platea un tablado, adonde los actores salían a representar, como si lo hicieran en medio de una plaza pública: es probable que no vuelva a abrirse después de la construcción del segundo, estrenado en el año 1846…” [19].
Como siempre sus aportaciones son muy estimables y en el caso de Huesca muy importantes pues estudió en la Universidad. Está describiendo el edificio anterior al de la fotografía del garaje, el que había visto Blecua. Según el testimonio de Madoz se debe entender que entonces todavía conservaba la estructura de teatro.
Entonces mediados del siglo XIX, había dos lugares para representación, uno era la antigua Casa de Comedias y el otro el Teatro Principal que había sido inaugurado poco antes de que él escribiera su Diccionario. Tal Casa de Comedias quedó totalmente obsoleta cuando se estrenó el Teatro Principal. Madoz también dejó constancia de las limitaciones “es probable que no vuelva a abrirse después de la construcción del segundo, estrenado en el año 1846 “
Con posterioridad al testimonio de Madoz el edificio debió ser rehecho, por lo menos al exterior. El interior continuaba siendo un amplio patio y tenía escenario. No fue posible saber si la estructura interior era la del siglo XVII con fachada de época posterior de acuerdo con la descripción que hizo el carpintero señor La Viña que tuvo su taller en el interior. Parece que era un espacio aproximadamente cuadrado, de tres alturas, cubierto. Conservaba al interior diferentes aberturas en forma de ventana que no necesariamente correspondían a palcos. El escenario se conservaba y según pude entender debía estar situado en el frente oriental del patio. Parece ser que los vehículos de transporte entraban por el lateral de este escenario.
A esa apariencia correspondía un interesante testimonio de 1875. José Manjarrés en un trabajo suyo de 1875 decía “Hoy es una carpintería en que no queda ningún vestigio que indicara que se usó como teatro por doscientos cincuenta años, sino un patio mal cuidado. Sin embargo reproducimos aquí un plano del corral y una descripción por José de Manjarrés ( El arte en el teatro, Bacelona 1875, p 105) a quien fueron dados por un historiador de Huesca “ Tenía dos filas de camarillas y la cazuela, y las barandillas de cada una estaba compuesta por barandas de poca altura y de madera torneada; el patio tenía filas de bancos, todos sin respaldo; el escenario desde el suelo, tenía una altura de 75 cm, y bajando hacia la embocadura tenía una inclinación del 5 por 100”[20].
No dice más pero es posible que el croquis y la información sean de Valentín Caderera. Manjarrés escribía de oídas al decir que no quedaba vestigio, sin embargo, reproduce un croquis. Unos diez años después Casas Abad también dejó información: “Subsiste todavía el Teatro viejo, cuya situación en la plaza de Santo Domingo nadie adivinara por su aspecto exterior que es el de una casa cualquiera. Interiormente deja ver una sala cuadrada, en cuyo fondo se adelanta el proscenio, y los otros tres muros o paneles pequeños aposentos, a manera de palcos, con su antepecho de balconcillos habiendo dos filas y una galería superior: tal vez sea este uno de los teatros más antiguos de España, pudiéndose contar como monumento arqueológico en este género de construcciones. Hoy lo destina su propietario para prestarlo mediante alquiler a sociedades de baile, reuniones políticas y diversos espectáculos”[21].
Hacia 1894 se haría la casa que sobrevivió hasta la década de los ochenta del siglo XX. Quizá en el nuevo edificio pensaron en hacer un salón de baile, de techo alto. Es lo que después sería o volvería a ser carpintería.
En al menos una ocasión la revista La campana de Huesca, habló de este teatro. Junto a la frase que decía «la casa está perfectamente iluminada«, en la revista consultada alguien había añadido con tinta muy envejecida esta otra frase «con candiles de todos los tamaños«. Puede ser más que un detalle que nos hable del estado de falta de mantenimiento en un momento en que según el testimonio de Manjarres-Falconieri ya era carpintería. Los testimonios de finales de siglo dejan entrever un aspecto de dejadez [22].
Después pasó a ser, simplemente, un recuerdo tan como daba a entender Gota Hernández “La Casa de Comedias, que tendrá capítulo aparte, era una sala cuadrada y espaciosa con sus aposentillos y lunetas; reunía gran número de espectadores para admirar y aplaudir las comedias más famosas de aquel tiempo” No queda claro si describe lo que era o lo que fue. (lo publicó en Diario de Huesca, 6 de oct. 1928)[23].
Es constante la insistencia con que se describe que al exterior no se diferenciaba. A su vez hay discrepancias con respecto a si se conservaban o no la distribución de palcos y galería alta. Probablemente con el desuso se había ido transformando y cuando los dueños necesitan un espacio, si era un antiguo palco lo cerraron y abrieron un ventanuco. Lo que es evidente es que si en tiempos de Manjarrés era carpintería según se puede deducir de Casas Abad al menos ocasionalmente se usaba como salón social con organización de sesiones de baile para lo que los músicos estarían bien situados en el antiguo escenario.
No pude sacar otras conclusiones más precisas de la información del señor La Viña. Se puede deducir que la actividad de carpintería invadió la vieja estructura y que ésta, de acuerdo con procesos normales, se había ido alterando. Entonces era un taller amplio que todavía conservaba el escenario. En los frontales no parece que se conservaran los palcos, que con toda probabilidad habían sido cerrados para ganar espacio de habitación. Había ventanas que daban a la sala de la carpintería. Según su testimonio los vehículos de transporte entraban por el lateral del escenario. Quizá en la fotografía aérea de 1978 el pequeño tejado cuadrado ligeramente rehundido correspondía al patio central del teatrillo
En edificio desapareció en la década de los ochenta del siglo XX. Sin duda quedaban vestigios suficientes como para haber sacado conclusiones de algo que había desempeñado un papel importante en la vida de la ciudad. Lo había percibido Casas Abad.
—————————————-
NOTAS
[1] Ricardo del ARCO GARAY, “Misterios, autos sacramentales y otras fiestas en la Catedral de Huesca”, en Revistas de Archivos, bibliotecas y museos, Madrid, 1920, pp. 5-15.
[2] Antonio NAVAL MAS, «Celebraciones y artificios en los festejos de 1662 en Huesca: la fiesta de los sentidos con el pretexto de la Inmaculada», en Argensola, núm. 117, (Huesca 2007, publicado en 2009), pp. 255-313, incluye transcripción del texto e ilustraciones.
[3] Pablo CUEVAS SUBÍAS, “El Teatro en Huesca durante el Siglo de Oro y su Universidad” ,en En La Universidad de Huesca (1354-1845) Quinientos años de Historia, Alcañiz 2020, pp. 121-143.
[4] Ricardo del ARCO GARAY, “Una justa caballeresca en el siglo XVII”, en Linajes de Aragón, T IV, núm. 14 (15 julio 1914), p. 215-218.
[5] Ricardo del ARCO GARAY ,Las Calles de Huesca, Huesca 1922, p. 173 ; Luis MUR VENTURA, Efemérides Oscenses…Huesca, 1928, p. 445.
[6] La campana de Huesca, 26 de agosto de 1894, núm. 35. Junto a la frase que decía «la casa está perfectamente iluminada«, en la revista consultada alguien había añadido con tinta muy envejecida esta otra frase «con candiles de todos los tamaños«; I. CUCHI OTERINO, “Noticias sobre la Casa de Comedias de Huesca”, en Argensola, núm 110 (1996), p. 267-273.
[7] José de MANJARRÉS, El arte en el teatro, Barcelona, 1875, en John V. FALCONIERI, Estudios escénicos, (1965), p. 105.
[8] Luis MUR VENTURA , Efemérides Oscenses, 1928, pp. 293 y 445.
[9] Amparo MARTÍNEZ HERRANZ , “Casa de Farsas del Hospital de Ntra Señora de Gracia en Zaragoza (1590-1778). De Corral de Comedias a Teatro a la Italiana” en Artigrama, num.12 p. 193 -197.
[10] Ricardo del ARCO GARAY, Las Calles de Huesca, Huesca 1922, p. 173.
[11] Pascual. MADOZ, Diccionario …, (1845-1850), ( Edición DGA, 1986), p. 190.
[12] Luis MUR VENTURA, Efemérides Oscenses, (19 diciembre 1643), p. 445.
[13] Juan A, MARTíNEZ BARA, «El Obispo de Huesca don Pedro de Asensio Gregorio de Antillón y las representaciones teatrales durante el curso escolar» en Argensola, 1952, p. 53.
[14] Pedro BLECUA, Descripción topográfica de la ciudad de Huesca…1792 (edición de A. Naval Mas), Zaragoza, 1987, p. 82.
[15] Pablo Cuevas P. CUEVAS SUBÍAS, “El Teatro en Huesca durante el Siglo de Oro y su Universidad”, en En La Universidad de Huesca (1354-1845) Quinientos años de Historia, Alcañiz 2020, pp. 121-143.
[16] Pedro BLECUA, en Descripción… habla de 600 estudiantes. Los investigadores difieren en el número de estudiantes que por entonces había en la Universidad.
[17] Inmaculada CUCHÍ OTERINO, “Noticias sobre la Casa de Comedias de Huesca” en Argensola, num 110 (1996), pp. .267-273. Se incluye en la reclamación de José Perez la capitulación de JosÉ Garro.
[18] Ricardo del ARCO GARAY, Las Calles de Huesca, Huesca 1922, p. 175.
[19] Pascual. MADOZ, Diccionario …, (1845-1850), (Edición DGA, 1986), p. 190.
[20] José de MANJARRÉS, El arte en el teatro, BaRcelona, 1875, en John V. FALCONIERI, Estudios escénicos, (1965), p. 105.
[21] Serafín CASAS ABAD, Guía de Huesca, Huesca, 1886, (Huesca 1996), p.. 41. ; Antonio NAVAL MAS, Huesca Urbs, p. 378. La Casa de las Comedias decayó al construir el Teatro Principal en 1846. Tras estar dedicada a los más variados menesteres, salón de bailes, plataforma de mítines, posada, almacén de harinas, desapareció a principios del siglo XX.
22] La campana de Huesca, 26 de agosto de 1894, núm. 35.
[23] Gregorio. GOTA HERNANDEZ, Notas oscenses, 1928-1936, (Edición de Juan Carlos Ara, 1997), p. 24.
—————————————
Publicaciones relacionadas
https://antonionavalmas.net/huesca-urbs/ p. 378.
https://antonionavalmas.net/huesca-ciudad-universitaria-a-lo-largo-de-su-historia-2/ p.84 https://www.academia.edu/169166368/Casa_de_Comedias_teatro_de_Huesca









